La idea de hoy es pasar de las patadas de "Asesinos del Fútbol" a las jugadas más cómicas de este fantástico deporte. La verdad, me conmueve más la rusticidad que la risa. Igual, hubo gente a la que le gustó. Espero que lo disfruten.
Por Alejandro Girardi
La idea de hoy es pasar de las patadas de "Asesinos del Fútbol" a las jugadas más cómicas de este fantástico deporte. La verdad, me conmueve más la rusticidad que la risa. Igual, hubo gente a la que le gustó. Espero que lo disfruten.
La idea de hoy es pasar de las patadas de "Asesinos del Fútbol" a las jugadas más cómicas de este fantástico deporte. La verdad, me conmueve más la rusticidad que la risa. Igual, hubo gente a la que le gustó. Espero que lo disfruten.
Por Gabriel Pennise
Hoy a las 23, en su programa que se emite por radio La Red Carlos Salvador Bilardo contestará las provocaciones de Alejandro Mancuso, ayudante técnico y vocero de Diego Maradona. El país futbolero espera por la “bomba” del Narigón, mientras el gran jefe (Julio Grondona) descansa en la seguridad de saber ya, lo que va a pasar después.
Posibles alternativas al respecto:
A) Que Bilardo se haya conmovido con las “sinceras” disculpas de Mancuso y deje pasar todo. Ya que, según Mancu, “necesitamos a todos los que estamos para sacar a la Argentina adelante”. Casi una proclama política, en lugar de una declaración futbolera. La realidad impone que para sacar a la Argentina adelante lo único que se necesita es un equipo confiable y que Maradona vaya pasando zaranda a la cantidad de pruebas realizas. Y Dios, tantas veces convocado por él, lo ilumine a la hora de elegir.
B) Que Bilardo tenga pensado renunciar y, por supuesto, ya se lo debe haber comunicado a Grondona. La mejor manera es hacerlo público en radio, como dice un viejo refrán: hay que patear al perro, para que salte el dueño. Sin ánimo de faltarle el respeto a nadie, encaja justo para hablar de Mancuso y Maradona. Si Bilardo va contra Diego, lo encontrará a la vuelta de la esquina si critica a Mancu, tan importante en la vida del ex astro de la pelota.
C) También puede ser un chiste de mal gusto del tantas veces cómico Narigón. Recordemos su tira televisiva, “Lo de Bilardo”, una mala copia de los recordados Campanelli, que se emitía los domingos al mediodía por América. Y volviendo al tema en cuestión, que hoy sea el Día de los Santos Inocentes no es un detalle menor. Por tratarse de Bilardo y sus impensadas salidas (tomar Gatorade en cancha de River y terminar detenido por parecer champán), es posible diga: “Me voy de la selección por diferencias con Mancuso”, y cierre con un “que la inocencia les valga”.
Todo puede suceder en la comedia que armó el gran dramaturgo, Julio Humberto Grondona, y que trata de la selección Argentina de fútbol en su camino hacia Sudáfrica 2010.
Hoy a las 23, en su programa que se emite por radio La Red Carlos Salvador Bilardo contestará las provocaciones de Alejandro Mancuso, ayudante técnico y vocero de Diego Maradona. El país futbolero espera por la “bomba” del Narigón, mientras el gran jefe (Julio Grondona) descansa en la seguridad de saber ya, lo que va a pasar después.
Posibles alternativas al respecto:
A) Que Bilardo se haya conmovido con las “sinceras” disculpas de Mancuso y deje pasar todo. Ya que, según Mancu, “necesitamos a todos los que estamos para sacar a la Argentina adelante”. Casi una proclama política, en lugar de una declaración futbolera. La realidad impone que para sacar a la Argentina adelante lo único que se necesita es un equipo confiable y que Maradona vaya pasando zaranda a la cantidad de pruebas realizas. Y Dios, tantas veces convocado por él, lo ilumine a la hora de elegir.
B) Que Bilardo tenga pensado renunciar y, por supuesto, ya se lo debe haber comunicado a Grondona. La mejor manera es hacerlo público en radio, como dice un viejo refrán: hay que patear al perro, para que salte el dueño. Sin ánimo de faltarle el respeto a nadie, encaja justo para hablar de Mancuso y Maradona. Si Bilardo va contra Diego, lo encontrará a la vuelta de la esquina si critica a Mancu, tan importante en la vida del ex astro de la pelota.
C) También puede ser un chiste de mal gusto del tantas veces cómico Narigón. Recordemos su tira televisiva, “Lo de Bilardo”, una mala copia de los recordados Campanelli, que se emitía los domingos al mediodía por América. Y volviendo al tema en cuestión, que hoy sea el Día de los Santos Inocentes no es un detalle menor. Por tratarse de Bilardo y sus impensadas salidas (tomar Gatorade en cancha de River y terminar detenido por parecer champán), es posible diga: “Me voy de la selección por diferencias con Mancuso”, y cierre con un “que la inocencia les valga”.
Todo puede suceder en la comedia que armó el gran dramaturgo, Julio Humberto Grondona, y que trata de la selección Argentina de fútbol en su camino hacia Sudáfrica 2010.
Por Alejandro Girardi
Destacado del video anterior: el camerunés Benjamin Massing le explicó al "Hijo del Viento" Claudio Caniggia que a su gran velocidad le faltó un poco de habilidad para esquivar algunas patadas.
Hablando en serio, aquí dejo esa tremenda falta otra vez y a continuación la segunda parte de "Asesinos del fútbol".
Destacado del video anterior: el camerunés Benjamin Massing le explicó al "Hijo del Viento" Claudio Caniggia que a su gran velocidad le faltó un poco de habilidad para esquivar algunas patadas.
Hablando en serio, aquí dejo esa tremenda falta otra vez y a continuación la segunda parte de "Asesinos del fútbol".
Por Alejandro Girardi
Aquí dejo un video que muestra que los violentos son parte, ¿quizá necesaria?, del fútbol. Nada de Fair Play, un juego de hombres temperamentales que se desbordan en busca de sus objetivos. No apto para sensibles.
Aquí dejo un video que muestra que los violentos son parte, ¿quizá necesaria?, del fútbol. Nada de Fair Play, un juego de hombres temperamentales que se desbordan en busca de sus objetivos. No apto para sensibles.
Por Gabriel Pennise
En el fútbol asumir riesgos suele ser peligroso. En Central se vive una situación muy particular porque lo han hecho y la cosa salió más que bien. Sería redundar en el tema analizar lo vivido por Cuffaro Russo, su designación, los refuerzos que llegaron y no dieron resultados, y los que se pidieron y no aparecieron. Ya es parte de la historia. El tema, hoy pasa por el arquero. Puesto vital en un fútbol austero en donde no abundan los goles.
Encarar el Clausura con Hernán Galíndez como titular es un riesgo importante. Es sabido que Broun recién estará recuperado de su lesión en el segundo semestre del año. Galíndez cuenta con 22 años, y mide 1,85 de altura, como suplente parecía bueno. Cuando le tocó entrar en esa condición cumplió. Pero el día que atajó (Godoy Cruz en Mendoza) sabiendo que se jugaba la titularidad, fracasó. Y contó con dos oportunidades.
Él mismo fue quien sembró dudas sobre su capacidad para tan importante puesto. Acaso el más determinante desde la condición anímica, y aquel último centro en Mendoza fue una clara demostración de inseguridad. Algo que se multiplicó hasta generar terror en el encuentro ante Vélez, en el cual sus frágiles manos metieron adentro una pelota que iba afuera. Y un resultado controlado pasó a zona de peligro inminente.
Rápido apareció una sentencia: "Traer un arquero es una necesidad impostergable". Algo que recorrió la calle hasta que se estrelló contra la opinión de Hernán Castellano, entrenador de arqueros canalla. El Rifle admitió que, "Abbondanzieri es quien tiene que venir para cubrir el arco de Central, si no llega el lugar debe ser de Galíndez". Efectivamente el Pato no volverá a Arroyito, salvo atajando para Boca. ¿Gálíndez será titular, entonces?
Atendiendo que Cuffaro le otorgó el derecho de la opinión a Castellano, y el ex arquero salió a apoyarlo decididamente, puede afirmarse que el arco de Central será para Galíndez. Será, en definitiva, otro riesgo asumido por la dirigencia y el DT. Es que fue el propio Galínez quien se encargó de demostrar que no está preparado para tal misión.
El Rifle lo conoce más que nadie, su prestigio va con él. Para Galíndez, de confirmarse lo que hoy es una sensación, quedará conquistar la confianza de sus compañeros (primordial) y de los hinchas también. Condiciones debe tener, para que el cuerpo técnico lo banque. El pibe, al que además se lo vio alejado de la estética natural para el puesto, no puede fallar. Su puesto se lo impone, por ahora deberá pelear contra las dudas (con formato de lacerante murmullo) que él mismo supo sembrar.
En el fútbol asumir riesgos suele ser peligroso. En Central se vive una situación muy particular porque lo han hecho y la cosa salió más que bien. Sería redundar en el tema analizar lo vivido por Cuffaro Russo, su designación, los refuerzos que llegaron y no dieron resultados, y los que se pidieron y no aparecieron. Ya es parte de la historia. El tema, hoy pasa por el arquero. Puesto vital en un fútbol austero en donde no abundan los goles.
Encarar el Clausura con Hernán Galíndez como titular es un riesgo importante. Es sabido que Broun recién estará recuperado de su lesión en el segundo semestre del año. Galíndez cuenta con 22 años, y mide 1,85 de altura, como suplente parecía bueno. Cuando le tocó entrar en esa condición cumplió. Pero el día que atajó (Godoy Cruz en Mendoza) sabiendo que se jugaba la titularidad, fracasó. Y contó con dos oportunidades.
Él mismo fue quien sembró dudas sobre su capacidad para tan importante puesto. Acaso el más determinante desde la condición anímica, y aquel último centro en Mendoza fue una clara demostración de inseguridad. Algo que se multiplicó hasta generar terror en el encuentro ante Vélez, en el cual sus frágiles manos metieron adentro una pelota que iba afuera. Y un resultado controlado pasó a zona de peligro inminente.
Rápido apareció una sentencia: "Traer un arquero es una necesidad impostergable". Algo que recorrió la calle hasta que se estrelló contra la opinión de Hernán Castellano, entrenador de arqueros canalla. El Rifle admitió que, "Abbondanzieri es quien tiene que venir para cubrir el arco de Central, si no llega el lugar debe ser de Galíndez". Efectivamente el Pato no volverá a Arroyito, salvo atajando para Boca. ¿Gálíndez será titular, entonces?
Atendiendo que Cuffaro le otorgó el derecho de la opinión a Castellano, y el ex arquero salió a apoyarlo decididamente, puede afirmarse que el arco de Central será para Galíndez. Será, en definitiva, otro riesgo asumido por la dirigencia y el DT. Es que fue el propio Galínez quien se encargó de demostrar que no está preparado para tal misión.
El Rifle lo conoce más que nadie, su prestigio va con él. Para Galíndez, de confirmarse lo que hoy es una sensación, quedará conquistar la confianza de sus compañeros (primordial) y de los hinchas también. Condiciones debe tener, para que el cuerpo técnico lo banque. El pibe, al que además se lo vio alejado de la estética natural para el puesto, no puede fallar. Su puesto se lo impone, por ahora deberá pelear contra las dudas (con formato de lacerante murmullo) que él mismo supo sembrar.
Por Gabriel PenniseEs fútbol. “Esto es fútbol”, parafraseando a Miguel Russo. Y por más que se le otorgue dotes de ciencia, no deja de ser un juego. Jugado por humanos, entonces todo es posible. Hasta que un humilde Estudiantes, oriundo del tercer mundo (Argentina), le emparde un partido al Barcelona hasta obligarlo a jugar dos horas para poder vencerlo. Sirve como paradigma.
Está la factibilidad de que a la Argentina le vaya bien, bárbaro. Que se dé, es el deseo de todo un pueblo. Pero, el sentido le pone trabas a la cuestión. Las peleas en la casa de Diego (entiéndase cuerpo técnico) ya irritan a propios y extraños. ¿Quién es Alejandro Mancuso? Para criticar a Carlos Bilardo. Un despropósito, que sólo está avalado por el oportunismo del Mancu para acercarse a Diego en su peor momento, y darle una mano. Ahora es necesario exponerlo en un cargo tan importante como es ser ayudante de campo de la Selección, una exageración.
Bilardo dice que estuvo callado durante un año porque estaba la clasificación de por medio, claro, ahora no hay nada importante en el camino, según parece. El Mundial tiene poco sentido jugarlo, por lo que se puede leer entre líneas de los dichos de Bilardo. “el que habla ahora lo mato”, dijo el mánager evidentemente molesto con Mancuso.
En el medio, Demichelis tira una pierna hacia atrás ante el amague Bojan en un gesto propio de un gordo de country. Y eso que el muchacho es de lo mejorcito (no el gordo, sí Demichelis). A Pozzo le quedará el recuerdo de haber estado en una catedral de fútbol, a Pastore dejar un golazo de cara al futuro. A Di María ubicarlo como candidato para estar en la lista definitiva, y no mucho más. Ah, Gago sigue siendo un jugador elegante.
Basta de pruebas, todavía queda tiempo para armar algo interesante. La materia prima está, Los Campanelli, también. Un poco de paz, orden y con un toque milagroso de inteligencia algo se puede hacer. Argentina, a pesar que hace desde Italia 90 que el equipo no llega a una semifinal, sigue siendo potencia. Bueno sería demostrarlo en la cancha, un Mundial no da revancha. Ni siquiera al gran Marcelo Bielsa se la dio, y sí que lo merecía, pero los entusiastas suecos lo echaron de Japón-Corea. Un poco de cordura por favor, quien sabe si con eso alcanzará.
El futbolista más prestigioso del mundo, recibe críticas en su país natal por los malos rendimientos en la selección. Incontinencias en una tierra donde cualquier cosa es posible.
Por Alejandro Girardi
Acaso no será Messi el jugador más importante de la historia del fútbol mundial. O le hacen falta más títulos y goles importantes para demostrar que su talento no se mide con esporádicas actuaciones en la selección, un equipo desalineado, donde todos juegan a nada y apuestan al desequilibrio individual para hacer la diferencia. No sería justo que la Pulga sufra las desavenencias que en su momento soportó justificadamente Juan Román Riquelme, quien terminó por decir adiós a su sueño de selección por falta de ganas y ante la primera crítica.
El pibe nacido en Rosario se quejó públicamente del asedio argentino. Dijo estar cansado de que lo tilden de “no sentir la camiseta albiceleste”. Y tiene razón, es más, pudo ser más enfático en sus declaraciones y sin embargo fue medido. Porque el pibe, hace cuatro años se quedó llorando en el banco de suplentes cuando Néstor Pékerman no lo incluyó en el partido frente a Alemania por los cuartos de final del Mundial 2006. Además, fue el máximo exponente en el Mundial Juvenil de Nigeria en 2005, convirtiendo los dos tantos para vencer a la selección local en la final y alzar el trofeo dorado. Consiguió la medalla de oro en los Olímpicos de Pekín. Todo con la camiseta argentina.
Pero en la tierra donde los cerebros caducan en breves lapsos, molesta que Messi no encuentre su lugar en el equipo de Diego Maradona. ¿Cómo va a hallar su lugar si ni siquiera el propio entrenador lo encuentra? Diego no sabe si es el técnico o el ayudante de Bilardo, está pendiente de que el Narigón no le quite el puesto y pareciera que eso no lo deja pensar en el rumbo de un equipo desorientado, que está en la puerta de su mayor desafío: el Mundial de Sudáfrica 2010.
Ahí es entonces donde la solución se torna un problema. Porque cuando el conductor de la Ferrari es un peón de campo y no Schumacher, el fracaso está cantado. Tener al mejor del mundo y aprovecharlo, de eso se trata.
Messi es hoy una de las personas más exitosas del plantea, con incalculable fortuna y millones de admiradores: ¿Jugaría para argentina si realmente no tuviese ganas?
Por Alejandro GirardiAcaso no será Messi el jugador más importante de la historia del fútbol mundial. O le hacen falta más títulos y goles importantes para demostrar que su talento no se mide con esporádicas actuaciones en la selección, un equipo desalineado, donde todos juegan a nada y apuestan al desequilibrio individual para hacer la diferencia. No sería justo que la Pulga sufra las desavenencias que en su momento soportó justificadamente Juan Román Riquelme, quien terminó por decir adiós a su sueño de selección por falta de ganas y ante la primera crítica.
El pibe nacido en Rosario se quejó públicamente del asedio argentino. Dijo estar cansado de que lo tilden de “no sentir la camiseta albiceleste”. Y tiene razón, es más, pudo ser más enfático en sus declaraciones y sin embargo fue medido. Porque el pibe, hace cuatro años se quedó llorando en el banco de suplentes cuando Néstor Pékerman no lo incluyó en el partido frente a Alemania por los cuartos de final del Mundial 2006. Además, fue el máximo exponente en el Mundial Juvenil de Nigeria en 2005, convirtiendo los dos tantos para vencer a la selección local en la final y alzar el trofeo dorado. Consiguió la medalla de oro en los Olímpicos de Pekín. Todo con la camiseta argentina.
Pero en la tierra donde los cerebros caducan en breves lapsos, molesta que Messi no encuentre su lugar en el equipo de Diego Maradona. ¿Cómo va a hallar su lugar si ni siquiera el propio entrenador lo encuentra? Diego no sabe si es el técnico o el ayudante de Bilardo, está pendiente de que el Narigón no le quite el puesto y pareciera que eso no lo deja pensar en el rumbo de un equipo desorientado, que está en la puerta de su mayor desafío: el Mundial de Sudáfrica 2010.
Ahí es entonces donde la solución se torna un problema. Porque cuando el conductor de la Ferrari es un peón de campo y no Schumacher, el fracaso está cantado. Tener al mejor del mundo y aprovecharlo, de eso se trata.
Messi es hoy una de las personas más exitosas del plantea, con incalculable fortuna y millones de admiradores: ¿Jugaría para argentina si realmente no tuviese ganas?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)