Críticas sin sentido

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El futbolista más prestigioso del mundo, recibe críticas en su país natal por los malos rendimientos en la selección. Incontinencias en una tierra donde cualquier cosa es posible.


Por Alejandro Girardi

Acaso no será Messi el jugador más importante de la historia del fútbol mundial. O le hacen falta más títulos y goles importantes para demostrar que su talento no se mide con esporádicas actuaciones en la selección, un equipo desalineado, donde todos juegan a nada y apuestan al desequilibrio individual para hacer la diferencia. No sería justo que la Pulga sufra las desavenencias que en su momento soportó justificadamente Juan Román Riquelme, quien terminó por decir adiós a su sueño de selección por falta de ganas y ante la primera crítica.
El pibe nacido en Rosario se quejó públicamente del asedio argentino. Dijo estar cansado de que lo tilden de “no sentir la camiseta albiceleste”. Y tiene razón, es más, pudo ser más enfático en sus declaraciones y sin embargo fue medido. Porque el pibe, hace cuatro años se quedó llorando en el banco de suplentes cuando Néstor Pékerman no lo incluyó en el partido frente a Alemania por los cuartos de final del Mundial 2006. Además, fue el máximo exponente en el Mundial Juvenil de Nigeria en 2005, convirtiendo los dos tantos para vencer a la selección local en la final y alzar el trofeo dorado. Consiguió la medalla de oro en los Olímpicos de Pekín. Todo con la camiseta argentina.
Pero en la tierra donde los cerebros caducan en breves lapsos, molesta que Messi no encuentre su lugar en el equipo de Diego Maradona. ¿Cómo va a hallar su lugar si ni siquiera el propio entrenador lo encuentra? Diego no sabe si es el técnico o el ayudante de Bilardo, está pendiente de que el Narigón no le quite el puesto y pareciera que eso no lo deja pensar en el rumbo de un equipo desorientado, que está en la puerta de su mayor desafío: el Mundial de Sudáfrica 2010.
Ahí es entonces donde la solución se torna un problema. Porque cuando el conductor de la Ferrari es un peón de campo y no Schumacher, el fracaso está cantado. Tener al mejor del mundo y aprovecharlo, de eso se trata.
Messi es hoy una de las personas más exitosas del plantea, con incalculable fortuna y millones de admiradores: ¿Jugaría para argentina si realmente no tuviese ganas?



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